¿Qué es la aerografia?


Con este nombre se conoce a una técnica de pintura donde se emplea como herramienta el aerógrafo. A modo de pulverización, la pintura es rociada sobre el soporte gracias a la acción del compresor de aire que se encuentra unido al aerógrafo. 

Una de las características más destacables de esta técnica es que en ningún momento ni el pintor ni la pintura entran en contacto directo con el soporte de la obra, lo que hace posible conseguir texturas delicadas y efectos únicos que ninguna otra técnica puede proporcionar. 

Para poder obtener los mejores resultados es fundamental poseer un dominio adecuado de la técnica, así como del manejo de los instrumentos involucrados. 

¿Qué herramientas se necesitan para comenzar?


Para comenzar con esta técnica son necesarios los siguientes materiales que pueden encontrarse en un kit aerografia completo: 

  • Aerógrafo
  • Un compresor para aerografo
  • Pintura para aerografo


De forma tradicional suelen emplearse máscaras y plantillas para aplicar esta técnica de pintura. También se pueden utilizar líquidos enmascaradores de baja adherencia.  Para ponerte un ejemplo de productos:

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¿Qué es un aerógrafo?


La herramienta fundamental para aplicar la técnica de pintura conocida como aerografia es el aerógrafo. Con este nombre se conoce a un aparato que se asemeja a una pluma donde se mezcla aire y pintura para crear un efecto de spray que es lo que se rocía sobre el soporte de la obra. Poseen una palanca que es la responsable del suministro del aire, de la pintura o de ambos. Existen diversos tipos de aerógrafos: 

  • De acción simple, en estos la palanca que posee solamente controla el suministro de aire por lo que resulta ideal para pintar de forma plana.
  • De acción doble fija, en este caso la palanca controla el flujo de aire y de pintura, siendo la herramienta recomendable para los principiantes de esta técnica.
  • De acción doble independiente, en este caso la palanca controla el flujo de aire y de pintura de forma independiente. Este hecho permite que el artista posea un control absoluto sobre el proceso de pintado, pudiendo conseguir una amplia variedad de efectos.
  • Turbo, este aerógrafo es el indicado para pintar detalles muy finos debido a su gran precisión.


Existe otra clasificación de estas herramientas en función de la forma en la que se suministra la pintura. De esta forma se puede hablar de:

  • De gravedad, en este caso existe un deposito fijo desde el cual cae la pintura al cuerpo del aerógrafo. Son herramientas robustas y manejables, pero presentan la desventaja de que es necesario estar recargando constantemente el depósito de pintura.
  • De succión, en este caso el deposito está situado en la parte derecha o en la parte inferior. La pintura se aspira por el aire que entra bajo presión en el cuerpo de la herramienta. Resultan fáciles de limpiar y muy versátiles en cuanto al uso.

Compresores, qué son y cómo se utilizan


Un compresor aerografo es una máquina cuya función es aspirar aire y comprimirlo. En aerografía, este tipo de herramientas se conectan al aerógrafo para que, por efecto Venturi, proporcionen el aire necesario para mezclarse con la pintura y conseguir que el pigmento salga en forma de spray. Existen diversos tipos de compresores, entre los que se pueden destacar: 

  • Compresores profesionales con calderín. Este tipo de herramienta es ideal para los lugares donde es necesario conectar varios aerógrafos a la vez, como puede ser un taller de cerámica o un taller de personalización de vehículos. Resultan máquinas rápidas en la carga del aire, muy resistentes y robustas. El principal problema que presentan es el ruido que realizan que puede llegar a ser molesto.
  • Compresores especiales con calderín. Están especialmente diseñados para esta técnica de pintura. Son pequeños y fáciles de manejar. Se pueden colocar casi en cualquier lugar al ser muy fáciles de transportar. No producen apenas ruido durante su funcionamiento.
  • Compresores directos a diafragma. Estas máquinas funcionan debido al movimiento continuo de un diafragma. En este caso no existe calderín que es el responsable de mantener un flujo constante de aire, por lo que el aire es enviado de forma interrumpida. Debido a este hecho no resultan la opción más apropiada para conseguir buenos resultados en los trabajos de pintura.
  • Compresores transportables con pistón. Presentan todas las características de los compresores profesionales, pero con la ventaja de ser transportables. No se pueden emplear para realizar trabajos de grandes dimensiones, por lo que suelen emplearse para maquillaje, modelismo, etc.

Tipos de pintura que usa el aerógrafo


Esta técnica de pintura admite diversos tipos de pintura, siempre que se tenga la precaución de limpiar adecuadamente todo el material para evitar mezclas de pinturas o colores. Entre los tipos de pinturas que se pueden utilizar se pueden destacar: 

  • Acuarela, suelen suministrarse ya diluidas, pero también pueden prepararse a partir de pastillas y agua. Resulta la pintura ideal para trabajar sobre fotografías al ser transparente.
  • Tinta, se suministra ya lista para trabajar. Se encuentra disponible en colores muy vibrantes por lo que proporciona resultados sorprendentes.
  • Pintura acrílica, resulta muy útil cuando se tiene experiencia en esta técnica. Tiene la desventaja de que seca muy rápido por lo que resulta más complicada de limpiar.

Tipos de plantillas que se pueden utilizar


El uso de plantillas es común en esta técnica de pintura. Existen dos tipos de plantillas: 

  • Móviles, se pueden fabricar empleando cartulina y dibujando la forma que se necesita. Permiten obtener bordes suaves en los trabajos.
  • Fijas, están fabricadas con una película adhesiva. Es una lámina transparente con un lado pegajoso que se coloca en la superficie a pintar.

Herramientas y procedimiento para pintar maquetas


Esta técnica de pintura resulta una opción muy interesante para dar vida a las maquetas. En este caso, un elemento imprescindible, además de los comentados anteriormente, es una masilla que permita rellenar los surcos y agujeros que la maqueta pueda presentar. Esta masilla hace posible conseguir mejores acabados, sobre todo cuando la maqueta presenta algún tipo de resquicio que se deba cubrir.

Otro elemento que no puede faltar es el papel de lija para dejar la superficie lisa y sin rayaduras. 

Una vez preparada la superficie, el siguiente paso consiste en eliminar el exceso de polvo que haya podido generarse del proceso de lijado. La existencia de polvo puede dar como resultado que la pintura no se adhiera adecuadamente, además de que se observen grumos y desperfectos que estropearían el resultado final.

El siguiente paso es aplicar una fina capa de pintura cuya función es conseguir que el resto de pintura agarre bien en la maqueta. Esto se conoce con el nombre de imprimar. Empleando el aerógrafo la imprimación no resulta un paso tan importante ya que, por lo general, la pintura suele adherirse más fácilmente que en el caso de pintar con pincel, pero es un paso que ayuda a conseguir mejores resultados finales. Se puede emplear pintura para imprimación de color blanco o negro en función del trabajo que se vaya a realizar.

A continuación, ya se pueden aplicar los colores elegidos para la maqueta. El uso de pintura acrílica resulta adecuado para este tipo de trabajos ya que seca rápido y presenta un olor tenue que hace mucho más agradable su uso. Aprender como pintar con aerografo es fundamental para obtener los resultados esperados. 

Cuando se pintan maquetas resulta recomendable seguir los consejos del fabricante de la pintura para aplicarla con la dilución adecuada y conseguir el mejor resultado. De forma general se puede decir que la pintura debe presentar una consistencia similar a la leche para ser aplicada correctamente. 

La pintura debe pulverizarse a aproximadamente 8-10 cm de la superficie. Además, se deben comenzar y acabar las pasadas de pintura fuera de la superficie de esta manera si queda pintura en la aguja, dicho residuo se disparará fuera de la maqueta y no estropeará el trabajo. 

La pintura debe estar completamente seca antes de manipular la maqueta, por lo que es imprescindible respetar los tiempos de secado.

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